martes, 13 de octubre de 2015

DIFICULTADES PARA UNA PLENA INTEGRACIÓN SOCIOLABORAL

Las personas con alguna discapacidad, en especial psíquica, no están incluidas socialmente, entendiendo por “inclusión” el acceso normalizado a las actividades, funciones y relaciones más definitorias de la vida social. Aún se reservan territorios diferenciados y apartados para el trabajo y sólo una parte minoritaria logra vincularse al mercado del trabajo ordinario.

En el presente contexto social, especialmente el problema de la discapacidad psíquica es resuelto de forma doméstica o asistencial, habilitando espacios segregados Los representantes de estos colectivos buscan su inclusión social a través del trabajo en la empresa ordinaria, pues se parte de la consideración de que ello permitiría instalarse en los espacios y los tiempos de lo social-normalizado. Se supone que la empresa, al no estar sustentada en la lógica del cuidado y la protección sino en la de la competencia y la rentabilidad, sirve para enfrentar al discapacitado con la “realidad” y “resocializarlo”. Se trata de impulsar que el discapacitado sea un sujeto con capacidad de decisión y responsabilidades (ciudadano) y no un objeto de cuidado y protección.

El proyecto de una plena integración social y laboral de este colectivo encuentra múltiples bemoles, que van desde las características mismas del mercado laboral español hasta los estereotipos de los empresarios frente a este colectivo y las trabas que en el ámbito familiar y personal encuentran las personas discapacitadas, a la hora de empezar a trabajar, debido a la sobreprotección ejercida sobre ellos.

Como se observa, no es fácil lograr su plena integración porque, como dicen, un importante número de los “normales” también bordean ese peligroso abismo de la exclusión social que supone el hecho de no estar vinculado al mercado de trabajo, o de estarlo precariamente. Es innegable la crisis del empleo existente en España, caracterizada por altas tasas de paro o desempleo, la segmentación de los mercados de trabajo y la flexibilidad laboral existente. Todo ello en una economía que sufre mayores exigencias en materia de competitividad y que se ve desbordada porque su modelo de desarrollo no logra incorporar a un contingente cada vez mayor de mano de obra joven y cualificada.

Teniendo en cuenta que uno de los objetivos de ADIPSI, es la integración laboral de estas personas discapacitadas, hemos firmado un convenio con la Fundación Rio Safari, en el que se cede la explotación del parking de Rio Safari a la asociación. 

Gracias a este convenio, la asociación ha podido contratar a una persona discapacitada psíquica para el puesto de control de dicho parking.

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